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Escenarios de aprendizaje / Actitud como estrategia

Creemos elegir pero interactuamos, y las decisiones de los demás nos afectan.



El “pensamiento ininterrumpido”, en principio tan deseable, suena más a obsesión que a descanso. Otra cosa es evitar interrupciones ajenas, lo cual tiene que ver con la “capacidad de concentración” y con la posibilidad de marcar nuestro propio ritmo, que sin duda proporciona orden mental y tiempo disponible, pero no necesariamente algo más.

La capacidad de reflexión no precisa reloj ni calendario, igual que tampoco admite hoja de ruta. Se trata más bien de un marco temporal interno que necesita fluir, una especie de proceso de procesar que camina por libre entre las complicaciones y complejidades del día a día. No es lineal, ni vertical. No se somete a estereotipos, ni siquiera al del silencio y/o la soledad.

La reflexión, como los proyectos, no son un destino sino un camino. No existen por sí mismos ni son definitivos, pero su desarrollo es lo que nos permite avanzar y seguir tomando decisiones. Es esa idea del camino y el éxito diferido lo que ayuda a definir los fracasos inteligentes, y tiene mucho más que ver con la posibilidad de espacios en blanco que con el pensamiento ininterrumpido.

Funcionar como equipo no es sencillo porque aprender a colaborar es un proceso que necesita mucha atención y mucha intención. Y porque la osadía no está en el universalismo de los discursos sino en las pequeñas realidades que surgen de tomar un punto de partida y petenciar los elementos para que las cosas puedan suceder.

De las habilidades para desarrollar ese “sofisticado control del desarrollo” que necesitamos, las fundamentales siguen siendo las que nos definen como humanos: la creación de sentido, el manejo de las excepciones y la gestión de la carga cognitiva. Y, por supuesto, seguir trabajando la atención y la intención para encontrar la medida adecuada y no caer en las dolencias que casi todas las personas padecemos:

La jerarquitis, la cual se puede expresar de dos formas opuestas: la tendencia a obedecer automáticamente sin reflexionar o la tendencia a llevar siempre la contraria al jefe. La grupitis: es la tendencia a conformarse, a querer ser uno más, a no desmarcarse… para evitar exponerse a los juicios de los demás.

Confianza como clave del liderazgo

En el poco más de un minuto que dura este vídeo, aparecen reflejados todos los estereotipos del liderazgo: empatía, control, responsabilidad… ¿Debemos identificarnos sólo con uno de ellos? No si recordamos que la diversidad se reajusta en función de las circunstancias.

Círculos, puntos y redes

Mientras que lo circular tiene mucho de obsesivo, los puntos son como el verso libre que nunca pierde, más bien realza, su compromiso con la música del poema: la parada breve del punto y seguido, el distanciamiento cuando se hace párrafo, las rotundidad del punto final, las dudas articuladas en sugerencia cuando se vuelven suspensivos…

El punto suele ser la referencia para marchar pero, algunas veces, el no lugar al que volver. Es el reconocimiento de lo individual pero también el apoyo para que el efecto palanca potencie la eficacia del esfuerzo. Es análisis y síntesis, el escenario para dejar que el aparente caos dibuje su propia esencia.

Las posibilidades de cambio dependen de asumir el aprendizaje desde una estructura conversacional

Equilibrio contextual

Lo deseable sería tener más tiempo para pensar en todas las consecuencias de nuestras decisiones, poder reunir fuerzas mediante la lentitud y avanzar después con decisión.

Pero, ¿qué significa más tiempo? ¿No será que proyectamos desde el olvido?

Deberíamos partir de la asunción de que aprender y vivir son sinónimos. Porque vivir es conocer, hacer, convivir y ser. Por eso quizá sería bueno preguntarnos si nuestros procesos de aprendizaje son capaces de integrar estas cuatro dimensiones de la vida.

Porque en este continuo de nuevos contextos y comunidades cambiantes, donde todos los outputs posibles son posibles, se necesita mucha templanza para mantenerse en un sano des-equilibrio entre la utilidad y la aportación de valor en las tendencias de cambio. Mientras el proceso de reflexión encuentra su tiempo hay que confiar en que las conexiones neuronales también se forman y se fortalecen en los límites, en la franja que separa lo cómodo de lo peligroso.

Sabemos más de lo que creemos

De tanto hablar de suma talentos se nos está olvidando que es nuestra humana debilidad la que permite el juego de sinergias y la colaboración. El talento es, debe ser, un juego de relevos y no sólo en las tormentas perfectas sino en el agotador día a día que nos desgasta. Y porque nos pierde la búsqueda de “el concepto”, teorizamos demasiado. ¿Falla el sistema? Pues claro, pero la globalidad se compone de muchas piezas así que empecemos por revisar el propio, en lugar de escondernos y contribuir, por acción o por omisión, a la peligrosa burbuja de pre-ocupados sociales.

Nos incomoda el conflicto por eso aceptamos tan fácilmente los falsos positivos. Lo del retroceso gestual es particularmente interesante, claro que para eso no sólo hay que querer verse las caras, sino trabajar a hacia dentro los índices de sinceridad

A veces despista el cambio de decorado pero los problemas no son nuevos, y menos en un mundo en el que unos saberes permean a otros porque las fronteras no están claras. Las sombras, como los puntos de fuga, deben ser un aliciente para perseguir los sueños. Entretanto, sigamos sembrando las calles de conversaciones.

Capacidad para integrar y movilizar recursos

El concepto de “competencia” representa una “capacidad de movilizar varios recursos cognitivos para hacer frente a un tipo de situaciones (Perrenoud)

  • Las competencias no son en sí mismas conocimientos, habilidades o actitudes, aunque movilizan, integran, orquestan tales recursos.
  • Esta movilización sólo resulta pertinente en situación y cada situación es única, aunque se la pueda tratar por analogía con otras, ya conocidas.
  • El ejercicio de la competencia pasa por operaciones mentales complejas, sostenidas por esquemas de pensamiento, los cuales permiten determinar (de un modo más o menos consciente y rápido) y realizar (de un modo más o menos eficaz) una acción relativamente adaptada a la situación.
  • Las competencias profesionales se adquieren mediante formación, pero también mediante la experiencia en una concreta situación de trabajo. (Perrenoud, 2004).

Reflexiones de referencia

actitud_como_estrategia.txt · Última modificación: 2017/02/18 15:04 por isabel